SALAIA · Núria Calafell · Barcelona i el Maresme
Monto el sistema que contesta, confirma y recuerda, para que recepción pueda atender a quien tiene delante. El criterio clínico no se toca.
El espejo
Hazte la cuenta
Coge el móvil de la clínica y mira las llamadas perdidas de ayer entre las 14:00 y las 16:30.
Cuéntalas. Multiplícalas por los días que abrís al mes. Ese número es tu primer problema de captación y no aparece en ningún informe que te llegue.
Qué toco y qué no
A recepción se le ha pedido que atienda a la vez a quien tiene delante y a quien llama. Eso no lo hace bien nadie. Se puede quitar de en medio todo lo que hay antes del criterio clínico, y solo eso.
Lo que se automatiza
Logística. Nada de esto necesita tu criterio.
Lo que no toco
Aquí es donde se distingue automatizar bien de automatizar mal en un centro sanitario.
Cómo funciona
Me cuentas cómo entra el trabajo a la clínica y dónde se atasca. Escucho y pregunto. No hay presentación ni diapositivas.
En unos días: qué automatizaría, en qué orden, qué no tocaría y qué ganarías. Es tuyo, contrates o no.
Lo conecto con lo que ya usáis, lo probáis vosotros antes de que hable con ningún paciente, y os lo entrego con formación en lenguaje llano. Después me quedo cerca.
Qué cuesta
Rangos orientativos, sin IVA. El precio final sale siempre por escrito, con el alcance al lado, después del diagnóstico. Las herramientas de IA van incluidas en el proyecto: sin licencias sorpresa a mitad de camino.
Quién está detrás
Soy Núria Calafell. Llevo más de veinte años dirigiendo y produciendo audiovisual corporativo con presupuesto cerrado, plazo cerrado y cliente delante. De ahí viene el método: no de un máster, de entregar.
SALAIA es mi consultora de IA y está en su primer año. Lo digo yo antes de que se note: no traigo veinte años de inteligencia artificial. Traigo veinte años entregando proyectos, aplicados a un encargo nuevo que trabajo con las manos todos los días — empezando por mi propio negocio, que funciona sobre los sistemas que yo misma me he montado. Eso te lo puedo enseñar funcionando en la llamada.
Trayectoria audiovisual: Areas · Fagor Arrasate · Montana Colors · Fundació Joan Brossa · Agència Catalana de l'Aigua · Fundació La Caixa.
Lo que sueles preguntarme
Te creo, la mayoría lo son: árboles de «pulse 1, pulse 2» disfrazados. Esto se monta con vuestras respuestas reales, vuestro tono y vuestros límites, y lo que no sabe lo pasa a una persona. En la llamada le preguntas tú lo que te dé la gana, como paciente cabreado si quieres, y decides con lo que veas.
Buena pregunta y es la primera que hago yo. Se monta cumpliendo el RGPD, con los datos tratados en proveedores europeos o con contrato de encargado del tratamiento, y te lo dejo documentado por escrito. En la llamada te enseño exactamente cómo, sin humo.
Perfecto, y que siga. Esto no lo sustituye: se pone al lado. Tu software guarda; esto atiende. Es la diferencia entre una agenda y alguien cogiendo el teléfono.
Haces bien en pensarlo, porque un asistente mal montado espanta pacientes. Por eso lo primero que definimos no es lo que va a decir: es lo que nunca va a decir, y cuándo tiene que callarse y pasar la llamada.
Es la razón por la que existe. Veinte minutos una vez, y el trabajo de montarlo es mío. Lo que sí te voy a pedir son un par de horas de alguien de recepción las dos primeras semanas: quien te diga que no hace falta, o no lo ha hecho nunca o te lo cobrará después.
Depende del alcance, y te lo digo con fecha en el diagnóstico, no antes. Lo que no hago es prometerte «para mañana»: eso es lo que dicen los que luego no entregan.
El siguiente paso
Veinte minutos por teléfono o videollamada. Me cuentas cómo trabajáis, yo pregunto y tomo nota. Después estudio tu caso y te mando por escrito qué automatizaría, en qué orden y qué no tocaría. Ese diagnóstico es tuyo, decidas lo que decidas.